Cuerpo Europeo de Solidaridad

Ofrece a la juventud europea la oportunidad de participar en actividades que contribuyen a comunidades y personas en situación de necesidad. Mediante estas actividades de solidaridad busca fomentar el compromiso cívico, la inclusión social, la cohesión entre culturas y el sentido de pertenecía a la Unión Europea.

El presupuesto para el periodo 2021-2027 es de 1 009 M€.

La financiación se calcula siguiendo criterios unitarios, en concepto de transporte y manutención de las personas participantes.

Parte de su financiación se gestiona de forma indirecta, a través de las agencias nacionales (en el caso de España la entidad gestora es el INJUVE), mientras que otra parte se gestiona de forma directa a través de la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EACEA).

En el voluntariado pueden participar personas de entre 18 y 30 años; que deben inscribirse en el portal del Cuerpo Europeo de Solidaridad. Estos voluntarios pueden ser acogidos por organizaciones públicas o privadas, incluyendo las entidades sin ánimo de lucro.

Líneas de actuación

La financiación se estructura en torno a cuatro acciones diferenciadas:

  • Proyectos de voluntariado: Apoyo al trabajo diario de las organizaciones participantes en el programa del CES. Estas acciones pueden ser nacionales o transfronterizas.
  • Proyectos de solidaridad: Actividad sin ánimo de lucro desarrollada durante un tiempo de entre dos y doce meses por un grupo de al menos cinco jóvenes, para que tengan un impacto positivo sobre su comunidad local.
  • Voluntariado en equipo en ámbitos de alta prioridad: Proyectos a gran escala con impacto elevado para el desarrollo de actividades, llevadas a cabo por jóvenes de al menos dos países diferentes, para hacer frente a retos concretos definidos a nivel europeo.
  • Proyectos de voluntariado en el ámbito de la ayuda humanitaria: Voluntariado llevado a cabo en terceros países en los que se estén desarrollando acciones de ayuda humanitaria. Estos proyectos han de llevarse a cabo de conformidad con los principios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia, así como con el principio de ‘no ocasionar daños’.

Estas acciones se llevan a cabo por jóvenes individuales o en grupo en todo tipo de ámbitos, como puede ser la inclusión social, la protección del medio ambiente, la cultura, la ayuda humanitaria o el trabajo con personas con discapacidad, entre otros.