La Comisión propone normas actualizadas para reforzar la gobernanza del espacio Schengen. Los cambios específicos introducidos aportarán una mayor coordinación de la UE y una mayor flexibilidad para los Estados miembros a la hora de gestionar tanto la frontera exterior común de la UE como las fronteras interiores dentro del espacio Schengen. La actualización pretende garantizar que el restablecimiento de los controles en las fronteras interiores siga siendo una medida de último recurso. Las nuevas normas también introducen herramientas comunes para gestionar las fronteras exteriores de manera más eficiente en caso de crisis de salud pública, basándose en las enseñanzas extraídas de la pandemia de COVID-19. La instrumentalización de los migrantes también se aborda en la actualización de las normas de Schengen, así como en una propuesta paralela de medidas que los Estados miembros podrán adoptar en los ámbitos del asilo y el retorno en tales situaciones.
Margaritis Schinas, vicepresidente para la Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, ha declarado: «La crisis de los refugiados de 2015, la oleada de atentados terroristas en suelo europeo y la pandemia mundial de COVID-19 han puesto a prueba el espacio Schengen. Tenemos la responsabilidad de reforzar la gobernanza de Schengen y de velar por que los Estados miembros estén preparados para dar una respuesta rápida, coordinada y europea a las situaciones de crisis, incluso en caso de instrumentalización de los migrantes. Mediante las propuestas de hoy, reforzaremos esta “joya de la corona”, tan emblemática de nuestro modo de vida europeo».