En estos tiempos de grave crisis es primordial salvar vidas y apoyar los medios de subsistencia. La Comisión refuerza su respuesta al proponer la creación de un instrumento de solidaridad de 100 000 millones de euros, denominado SURE, para ayudar a los trabajadores a mantener sus ingresos y a las empresas, a mantenerse a flote. Asimismo, propone reorientar todos los fondos estructurales disponibles hacia la respuesta al coronavirus.Los agricultores y los pescadores también recibirán ayudas, al igual que los más desfavorecidos. Todas estas medidas se basan en el presupuesto actual de la UE y aprovecharán al máximo cada euro disponible.
El Parlamento Europeo ha aprobado estas medidas adicionales: ahora, los fondos de la UE podrán utilizarse de manera flexible, la mitigación del impacto del COVID-19 en el sector de la pesca y la acuicultura, y garantizar el funcionamiento continuo del Fondo de ayuda europea para los más desfavorecidos (FEAD). Así, los Estados miembros podrán transferir recursos entre los tres principales fondos de la política de cohesión, se dará apoyo a las organizaciones de productores para el almacenamiento temporal, y la posibilidad de financiar equipos de protección para trabajadores y voluntarios, entre otras medidas.