La Unión Europea inicia un procedimiento contra China ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por impedir a las empresas de la UE recurrir a un tribunal extranjero para proteger y utilizar sus patentes.
China impide seriamente que las empresas de la UE que tienen derechos de tecnologías clave (por ejemplo, 3G, 4G y 5G) puedan protegerlos cuando sus patentes se utilizan de manera ilegal o cuando no reciben una compensación adecuada por ello, por ejemplo, por parte de los fabricantes chinos de teléfonos móviles. Los titulares de patentes que recurren a los tribunales fuera de China a menudo han de pagar multas elevadas en China, lo que le presiona a conformarse con tasas de concesión de licencias por debajo de los precios de mercado.