La Comisión propone actualizar las normas de la UE en materia de protección de los consumidores a fin de capacitarlos para la transición ecológica. Las normas actualizadas garantizarán que los consumidores puedan tomar decisiones informadas y respetuosas con el medio ambiente cuando compren productos. Los consumidores tendrán derecho a saber durante cuánto tiempo está previsto que dure un producto y, en su caso, cómo puede repararse. Además, las normas reforzarán la protección de los consumidores frente a declaraciones medioambientales poco fiables o falsas, ya que se prohibirá el «blanqueo ecológico» y las prácticas que les inducen a error sobre la durabilidad de los productos.
La vicepresidenta de Valores y Transparencia, Věra Jourová, ha declarado: «Apoyamos a los consumidores que quieren, cada vez más, elegir productos que duren más tiempo y que puedan repararse. Debemos velar por que su compromiso no se vea entrabado por información engañosa. Con esta propuesta les dotamos de nuevas y sólidas herramientas que les permitirán tomar decisiones informadas e incrementarán la sostenibilidad de los productos y de nuestra economía».