La Comisión ha publicado su primera evaluación preliminar de las repercusiones que ha tenido el instrumento SURE, con un presupuesto de 100 000 millones EUR y destinado a proteger los puestos de trabajo y los ingresos de quienes han sufrido las consecuencias económicas de la pandemia de COVID-19.
El informe concluye que SURE (del inglés Support to mitigate Unemployment Risks in an Emergency, apoyo temporal para atenuar los riesgos de desempleo en una emergencia) ha logrado amortiguar las graves consecuencias socioeconómicas de la crisis derivada de la COVID-19. Ha contribuido a frenar el aumento del paro en los Estados miembros beneficiarios durante la crisis, logrando que el alza sea bastante inferior a la de la última crisis financiera mundial. Y ello a pesar de que la contracción del Producto Interior Bruto de los Estados miembros ha sido mayor.