La Unión refuerza su capacidad de respuesta ante los nuevos riesgos para la seguridad y las tecnologías emergentes. El nuevo Reglamento sobre el control de las exportaciones, que entra en vigor, reforzará los controles del comercio de productos de doble uso —bienes y tecnologías civiles con posibles usos militares o de seguridad— y mejorará la capacidad de la Unión para proteger los derechos humanos y potenciar las cadenas de suministro de productos estratégicos seguras.