Según un estudio que publicado por la Comisión Europea, los productos agroalimentarios y las bebidas cuyas denominaciones están protegidas por la Unión Europea mediante «Indicaciones Geográficas» (IG) representan un volumen de ventas de 74. 760 millones de euros. Más de una quinta parte de esta cantidad procede de exportaciones a terceros países. El estudio concluye que el valor de venta de un producto con denominación protegida es, como media, el doble que el de productos similares sin certificación.
Los alimentos europeos tienen fama de ser seguros, nutritivos y de gran calidad. Los métodos de producción tradicionales contribuyen al objetivo de la UE de convertirse también en referencia mundial en materia de sostenibilidad de la producción de alimentos.