La Comisión y la Alta Representante han puesto en marcha hoy la Estrategia de Preparación de la Unión para apoyar a los Estados miembros y mejorar la capacidad de Europa para prevenir las amenazas emergentes y responder frente a ellas.
Su presentación se produce en un momento en que la Unión Europea se enfrenta a crisis y retos cada vez más complejos que no pueden dejar de tenerse en cuenta. Desde el aumento de las tensiones y los conflictos geopolíticos, las amenazas híbridas y de ciberseguridad, la manipulación de la información y la injerencia por parte de agentes extranjeros, hasta el cambio climático y el incremento de las catástrofes naturales, la UE debe estar preparada para proteger a sus ciudadanos y las funciones sociales clave que son cruciales para la democracia y la vida cotidiana.